Atamán y Leila llegaron a ‘La isla de las tentaciones’ para confirmar sus once años de amor y para que ella le demostrara a él que realmente creía en la pareja, pero nada salió como esperaban.
Leila cayó en la tentación con David, con quien se marchó en su ‘hoguera final’ y Atamán se dejó llevar besando a varias solteras y, también, traspasó todos los límites con Irini, un viejo amor del pasado.
Más alejados que nunca, los que fueran pareja se han reencontrado en ‘La isla de las tentaciones: tres meses después’ con mucho que decirse todavía y protagonizando fuertes enfrentamientos.
Atamán fue el primero en llegar y lo hacía muy nervioso. Mucho más se puso al ver las imágenes de su paso por el reality: el canario confesó que lo que más le había impactado era verse “suplicando amor”:
“Me da pena verme así, para mí la ‘hoguera final’ fue durísima. Yo no hubiera sido capaz de irme, delante de la persona con la que llevaba once años, con otra persona, y más con la que le fui infiel; porque yo fallé, pero, al final, quien falló primero y rompió todos los pactos fue ella”, aseguró.
Con un nudo en la garganta, Atamán le confesó a Sandra Barneda que jamás había pensado que se vería en esa situación: “Me prometió tanto que confiaba mucho en ella”. La presentadora le recordó entonces que él también había caído en la tentación, pero Atamán se justificó: “Lo hice para evadirme de lo que realmente me estaba haciendo mal”.
Atamán explicó que la vuelta a Canarias fue muy dura. Una vez allí, dejó todo y se marchó lejos de Leila, pero tuvo que enfrentarse a una conversación con su familia: “La cara de mi abuela fue un poema”. Diciendo estas palabras, Atamán se rompió, y Leila, que estaba escuchando todo desde una sala cercana, también.
El canario le reconoció a Sandra Barneda que todavía no está bien, no ha sanado su herida y eso, a veces, le hace sentir “tonto”. Además, confesó que, en varias ocasiones, cuando se habían encontrado por el perro que tienen en común, tenía la esperanza de que ella se hubiera arrepentido y quisiera volver con él: “Me gustaba verla”.
Leila también llegó muy nerviosa al encuentro y, tras haber escuchado a Atamán y después de ver las imágenes de su paso por el programa, tuvo algo claro: “No todo es querer, y creo que Atamán no me quiere bien”. Para ella, ese era uno de los grandes problemas de su relación, sumado a que no tenía claro qué sentía después de tantos años juntos.
Todo eso hizo que se encendiera “una chispa” con David. Una atracción a la que no pudo resistirse y que le hacía recordar que ya no sentía lo mismo por Atamán. Al escuchar estas palabras, el canario se enfadó tanto que salió de la sala en la que se encontraba y se presentó ante Leila aplaudiendo, según él, “la película que se estaba montando”.
La tensión creció en segundos y el enfrentamiento no tardó en llegar. “Tienes dependencia por mí, nada más, eso no es amor”, le espetó Leila. Él, fuera de sí, se levantó y salió al jardín, donde rompió a llorar desconsoladamente.
La situación se complicaba por momentos. Con Leila llorando y Atamán destrozado, la presentadora salió para intentar que el canario volviera y pudiera tener una necesaria conversación con su expareja, pero la guerra entre ambos parecía no tener fin. Él la acusaba de “peliculera”, ella se defendía asegurando que lo único que había hecho era “ser sincera”, pero él continuaba: “Me trajiste aquí para reírte de mí en mi cara”.
En un punto que parecía no tener retorno, la llegada de David no hizo más que empeorar las cosas. Pese a que Leila aseguró no estar enamorada, sí confesó estar “ilusionada” con el soltero, con quien continua su relación: “Estamos súper bien, juntos, igual que en la isla o mejor”.
Las caras y comentarios de Atamán no gustaron nada a David, que no dudó en defender a su chica. Ante la tensión, Sandra intervino: “Os voy a pedir que os respetéis”, pero su petición no fue escuchada. Las muecas de los tres no cesaban, los comentarios por lo bajo tampoco, y todo estalló cuando David aseguró que “no estoy enamorado de Leila, pero sí ilusionado, se podría decir que la quiero”.
El enfrentamiento entre Leila y Atamán volvió a subir de tono y David no dudó en intervenir: “Si te metes con ella, te metes conmigo, le dices cosas muy feas”. La situación fue a más y, tras una tensa conversación, el tentador desveló la verdad sobre su relación con Leila: “Sí, somos novios”.
Ya no había vuelta atrás, no había conciliación posible, y Leila, lejos de calmar los ánimos, soltó una bomba inesperada: “Atamán y yo nos encontramos de fiesta e intentó besarme para joder a David”. El canario confirmó las palabras de su ex y Sandra quiso saber qué pensaba el tentador de todo: “Yo lo entiendo, hubiera entendido que se hubieran liado, porque yo sé que los sentimientos de Leila ya no son por él, son por mí”.
Para cerrar el círculo, Irini también estuvo presente en el encuentro. Leila no dudó en atacar destacando que entre su ex y la soltera no había más que sexo, algo que ambos reconocían, pero el verdadero dardo le vino de vuelta cuando la tentadora hizo una acusación en firme: "Todo el mundo en Canarias sabe que Leila le ha puesto los cuernos a Atamán".
La soltera explicó que esta información no se la ha dicho Atamán y que, aunque no tiene pruebas, se fiaba totalmente de la persona que se lo había confirmado. Leila, lo negó; incluso Atamán aseguró que no se creía esos rumores, pero la soltera se reafirmó en su información.
Pese a los intentos de Sandra Barneda para que los que fueran pareja tuvieran una conversación sanadora, no fue posible. Atamán se marchó sin despedirse de Leila, que se quedó junto a David, y ya en la intimidad, confesaron a la presentadora que están felices y luchando por tener un futuro en común.