Las pruebas de 'El precio justo' suelen dejar momentos de tensión por el valor de los premios, pero también escenas espontáneas que terminan robando el protagonismo. En esta ocasión, fue una simple petición de una concursante la que provocó las risas del plató y dio pie a una divertida conversación con Tania Medina y el presentador del concurso.
La protagonista fue Leticia, una profesora de iluminación que consiguió acceder a la prueba de 'Los dados' tras imponerse en la puja inicial. Después de hacerse con los primeros 100 euros del programa, afrontó el reto de averiguar el precio exacto de una bicicleta eléctrica de alta gama, aunque antes quiso intentar jugar con un pequeño "favor" por parte de una de las azafatas.
Antes de comenzar el juego, Leticia se presentó ante el público y explicó que trabaja como profesora de iluminación y que, además, practica deportes como el bádminton y el pádel. También acudió al programa acompañada por su suegro, Juanjo, que siguió la prueba desde el público y participó activamente dando su opinión durante toda la partida.
Tras descubrir el premio por el que iba a competir —una bicicleta eléctrica equipada con batería de 1.000 vatios y suspensiones de alto rendimiento— llegó el momento de enfrentarse a la mecánica de 'Los dados', una de las pruebas más estratégicas del formato.
Fue entonces cuando Leticia sorprendió a todos con una petición dirigida directamente a Tania Medina. "Tú me tienes que ayudar, que eres vecina mía".
La colaboradora respondió con sorpresa al comentario, momento en el que la concursante aclaró que ambas comparten raíces canarias. "Yo soy de Tenerife".
Tania confirmó el vínculo y explicó que nació en la isla, además de bromear con el grupo de espectadores que había viajado desde allí para acompañar a la concursante.
La conversación no pasó desapercibida para Carlos Sobera, que rápidamente quiso dejar claro, siempre en tono humorístico, que vigilaría muy de cerca el desarrollo del juego. "Os vigilo, no quiero tongo, ¿eh?".
La frase provocó las risas del público mientras Leticia se preparaba para lanzar el primero de los cuatro dados que decidirían el precio de la bicicleta.
La suerte no acompañó demasiado a la concursante. En tres de las cuatro tiradas apareció el número cuatro, una circunstancia que complicó notablemente sus opciones.
Cada vez que el dado no coincidía con la cifra correcta, Leticia debía decidir si el número real era mayor o menor. En varios momentos buscó apoyo entre el público, su suegro e incluso volvió a mirar hacia Tania Medina esperando alguna pista.
Cuando llegó una de las decisiones más comprometidas, la concursante justificó su elección con una explicación que arrancó nuevas sonrisas. "Por estadística, mayor".
Sin embargo, Tania Medina evitó entrar en el juego y respondió con otra broma que terminó convirtiéndose en una de las frases más comentadas del momento. "Esto de madrina no me está saliendo muy rentable".
Carlos Sobera aprovechó la ocasión para añadir entre risas que el papel de Tania se estaba complicando demasiado al convertirse, además de madrina, en "vecina" de la concursante.
Pese a las dudas, Leticia fue encadenando aciertos. Primero acertó que la primera cifra era inferior a cuatro. Después adivinó correctamente que la segunda era superior y también resolvió la tercera gracias a su razonamiento estadístico.
La emoción fue creciendo cuando el programa confirmó que ya llevaba tres cifras correctas y que todo dependía únicamente del último número del precio de la bicicleta.
Finalmente, la concursante eligió que la última cifra era superior al cuatro, pero la respuesta no fue la correcta. El precio real del premio era de 1.750 euros, por lo que se quedó a un solo dígito de conseguir la bicicleta eléctrica.
Lejos de marcharse desanimada, Leticia recibió el aplauso del público y el reconocimiento de Carlos Sobera, que destacó lo cerca que había estado de completar la prueba antes de invitarla a seguir luchando por una plaza en el escaparate final.