Laura Cuevas ha revivido muchos de los momentos de su infancia con su visita a la finca de Cantora tras el exclusivo reportaje que ha emitido ‘El precio de…’ La hija del mayoral ha acudido a los escenarios en los que creció y vivió durante 24 años y lo ha hecho en compañía del presentador Santi Acosta. A través de su recorrido por las distintas estancias, esta ha dado exclusivas y ha contado una anécdota de lo más surrealista de Kiko Rivera y su “flojera estratosférica”.
En esta visita, la que fuera también concursante de ‘Supervivientes’, se ha emocionado y ha recordado con nostalgia muchos de los momentos que allí vivió y la pena que le da el estado en el que se encuentra la finca ahora. “Madre mía, ¡qué dejadez!”, son las únicas palabras que lograba decir al ver las humedades, desconchones en las paredes, telas de araña, cajas apiladas y el abandono absoluto de lo que en su día fue para ella Cantora.
Laura Cuevas ha confesado que ella cuando se iban y estaba sola “lo miraba todo”. Desde los objetos que Paquirri guardaba en su cuarto hasta las cartas de amor que el torero escribía a Carmina Ordóñez y que Isabel Pantoja guardaba en un armario. Toda una exclusiva y esta no ha sido la única que la hija del mayoral ha dado con su visita a Cantora.
Ella y Santi Acosta también han entrado en el cuarto que inicialmente era de Kiko Rivera, pero que se quedó finalmente Agustín Pantoja. ¿El motivo? Laura Cuevas también lo ha desvelado: “La eligió por las vistas porque vigilaba quién entraba y quién salía”. Y, no solo eso, también la hija del mayoral ha mostrado un armario en el que en alguna ocasión el hermano de la tonadillera se escondió para espiar al servicio.
En una casa llena de llaves y con rincones secretos, Laura Cuevas reconoce que en el sitio en el que más le gustaba pasar tiempo y donde trataba siempre de estar era en la habitación de Kiko Rivera. Una estancia que el DJ llenó de colchones para que mucha gente se quedara, aunque a ella no le dejaban allí dormir. “Hasta veinte personas durmieron una noche”, ha recordado de esos años.
Y es precisamente sobre el hijo de Isabel Pantoja del que ha desvelado a continuación otros surrealistas episodios relacionados con su “flojera estratosférica”.
Según ha relatado Laura Cuevas, la pereza y falta de ganas de Kiko Rivera para realizar algunas tareas les regaló divertidos recuerdos. “Nos ha dado momentos buenísimos”, ha admitido para a continuación contar varias de esas anécdotas surrealistas.
Una de ellas está relacionada con el baño. Según ha contado Laura Cuevas en invierno a Kiko Rivera le daba más pereza meterse a la ducha y podía pasar largos periodos sin tocar el agua. “Se podía pegar un mes, mes y medio sin ducharse”. Una revelación que ha dejado sorprendidos a todos y a Lydia Lozano en plató completamente sin palabras.
Sin embargo, no ha sido el único episodio de baño y de flojera extrema de Kiko Rivera que la hija del mayoral de Cantora ha confesado. Según su versión y en uno de esos episodios de pereza, el DJ llegó a hacer pis en una botella de dos litros con tal de no levantarse.
“Era tan flojo que me acuerdo de que a las cinco de la mañana se puso a hacer pipí en una botella de dos litros porque no quería levantarse. Y eso que el cuarto de baño lo tenía al ladito pero la flojera de Kiko siempre ha llegado a límites estratosféricos y nos ha dado unos momentazos buenísimos”, ha desvelado la hija del mayoral de Cantora.