La vida de Miguel cambió por completo cuando tenía 20 años. Una analítica, realizada sin sospechar lo que estaba por venir, acabó revelando un duro diagnóstico: padecía leucemia. Desde entonces comenzó una batalla que marcaría para siempre su vida y la de su familia.
Años después, ha querido compartir su historia en 'El diario de Jorge', donde ha recordado los momentos más difíciles de aquella etapa. "En mi casa fue muy duro", confesó al recordar cómo recibieron la noticia.
Durante un año tuvo que someterse a un intenso tratamiento de quimioterapia, con ingresos hospitalarios que, según contó, fueron "muy largos". Tras ese complicado proceso, logró superar la enfermedad y estar "limpio". Sin embargo, tiempo después sufrió una recaída y los médicos le comunicaron que la única opción para seguir adelante era un trasplante de médula.
La búsqueda de un donante compatible no fue sencilla. Después de comprobar que ninguno de sus hermanos podía ayudarle, Miguel tuvo que confiar en la solidaridad de una persona anónima. Por eso, quiso aprovechar su intervención en el programa para explicar cómo funciona el proceso de donación y animar a más personas a hacerlo.
"Tienes que tener entre 18 y 40 años para apuntarte al registro. Te van a sacar una analítica de sangre, y lo más seguro es que no te llamen nunca", explicaba.
Finalmente, la ayuda llegó desde Alemania. Una persona completamente desconocida resultó ser compatible con él en un 98%, una coincidencia que le salvó la vida.
Para agradecer la importancia de este tipo de gestos, Miguel acudió al programa acompañado de su amigo José Manuel, quien decidió hacerse donante al vivir de cerca el sufrimiento de su amigo. "Hicieron una campaña y me apunté justo cuando estaba viendo a mi amigo pasarlo mal", relataba José Manuel, visiblemente emocionado.
Fue entonces cuando ambos protagonizaron uno de los momentos más intensos. Miguel quiso agradecer públicamente el compromiso de su amigo y le hizo una confesión que emocionó al plató: Miguel valora su decisión como si le hubiera salvado su vida a él: "Salvaste una vida como si fuera la mía".
Con la emoción a flor de piel, quiso finalizar dando un mensaje para concienciar sobre la importancia de la donación: "Hay que donar médula, que es muy fácil".