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Viajeros Cuatro23 agosto 2026

Caracoles con alma: Amadeo, el tabernero de 97 años que mantiene viva la tradición del Rastro

Amadeo lleva desde los 11 años tras la barra de su taberna centenaria en el Rastro de Madrid, donde sus caracoles con chorizo y picante se han convertido en un emblema de la gastronomía madrileña
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En pleno corazón del Rastro de Madrid, una taberna centenaria resiste al paso del tiempo gracias a la pasión de su dueño. Amadeo, un tabernero de 97 años, sigue sirviendo sus célebres caracoles con la misma dedicación que cuando empezó en el oficio siendo apenas un niño. 'Viajeros Cuatro' ha visitado lo que se describe como "el bar más castizo del Rastro" para conocer a esta auténtica institución de la gastronomía madrileña.

Amadeo: una vida entera dedicada a los caracoles

Amadeo se presenta con la humildad que le caracteriza: "Soy un tabernero sencillo enamorado de su oficio que vende caracoles", afirma. Su trayectoria tras la barra comenzó cuando apenas tenía 11 años, en 1940, y desde entonces no ha dejado de trabajar. "Soy tabernero del año 40. Soy tabernero de los 11 años no cumplidos hasta los 97 que tengo", explica con orgullo.

Para Amadeo, el trabajo no es una obligación sino una forma de vida que le mantiene activo: "El trabajo hecho con amor alarga y ameniza la vida. Hay que trabajar un poquito porque si no trabajamos, nos oxidamos. Yo no me quiero oxidar. Yo quiero seguir joven".

El secreto de los caracoles de esta taberna centenaria del Rastro

Los caracoles de Amadeo no son un plato cualquiera. Según el propio tabernero, "es un plato muy importante" que lleva "cuerpo y alma". El veterano hostelero desvela parte de su receta: "Llevan cuerpo, que es choricito y otras cosas de cochino que le dan un sabor especial, junto a un picante imprescindible en su justa medida".

La reportera que ha visitado la taberna centenaria no ha podido resistirse a probar el manjar, calificándolo de "riquísimo" tras seguir las instrucciones de Amadeo, quien invita a degustar cada caracol "como un caramelo", acompañado de su característico caldo.