Pagar una vivienda digna en España es imposible para muchas personas, aunque trabajen. De media, los españoles tienen que ahorrar ocho años de salario bruto y terminan comprándose una con 41 años. La subida de los salarios no compensa la subida de los alquileres y es que en solo ocho años el precio de la vivienda ha crecido un 30% respecto a los salarios.