A pesar de que Roberto intenta explicarle a Be que todo es una coincidencia, sus explicaciones no logran convencer a Be que sigue pensando que entre Noelia y él había pasado algo. Sin embargo, una conversación con Adriana la hace ver que la culpable de la situación no es otra que Noelia. Decidida a enfrentarse a Noelia y ha dejarle las cosas clases, Be decide exigirle que no se interponga entre ella y su novio. Cuando éste termina confesando que estuvo a punto de caer rendido en brazos de su ex, Be sucumbe a su sinceridad y perdona lo ocurrido.