Después de la confesión de Miguel sobre Gracia y su encuentro con ella, Esther empieza a tener dudas sobre su futuro. La doctora de Manterana se replantea si deben seguir adelante con la boda porque, aunque sabe que Miguel la quiere, también sabe que sigue teniendo sentimientos por Gracia, a quien no ha podido olvidar a pesar de todos los años que llevan separados.