Apenas unos días después del regreso de sus hijas a Manterana, Emilio Molina sufre un ictus mientras está en su casa. Inmediatamente será atendido por Esther, la novia de Miguel, y será trasladado de urgencia a un hospital cercano. Gracia y Paloma permanecerán muy atentas y, a pesar de los problemas del pasado, se mostrarán profundamente afectadas por lo ocurrido.