Tras recibir una denuncia por adopción ilegal, la policía se presentará en casa de los Atahan para llevarse a la pequeña Nuran. Efsun y Arda enloquecerán e intentarán retener a los agentes antes de que se la lleven. Una vez más, Kenan amenazará a Ates con hacer daño a Bahar, pero el abogado le advertirá de las terribles consecuencias si algo malo le ocurriera a la madre de su hija.