Arzu no piensa resignarse al amor de Ates y utilizará a su hijo para retenerle ahora que le ha confesado que quiere casarse con Bahar y obtener la custodia compartida. Pero en un ataque de locura ante la idea de poder perder a Ates, Arzu visitará a Bahar para manipularla y conseguir su objetivo: romper su relación con el abogado.