Los primeros días de Efsun en la cárcel no están siendo nada agradables y el resto de reclusas no se lo están poniendo demasiado fácil. Bahar tiene claro que su hermana debe pagar por todo el daño que ha hecho y no retirará los cargos. Por su parte, el hijo de Ates solo quiere pasar tiempo con él y su madre deberá encontrar el modo de cómo hacerlo.