El hecho de que Fulya y Mehmet Emir esperen un bebé no hará cambiar las cosas y la decisión de que el empresario quiera el divorcio. Su mujer no estará dispuesta renunciar a él ni a ponerle las cosas fáciles para que corra a los brazos de Hasret. El estado de salud de Efsun empeora por momentos y la joven sufrirá un desvanecimiento que terminará con la hija de Nuran en el hospital.