Mientras carga en su conciencia con el suicidio de su amiga de la universidad Monica Piaggi, María es citada por Luca acusada de complicidad con la mafia, narcotráfico y asesinatos múltiples, pero la defensa de su abogado resulta vital. Libre de cargos, María sigue obsesionada por hacerse con los terrenos del futuro Polo de la moda de la metrópoli de Milán que servirá para encumbrar definitivamente el nombre de la firma 'Lady Corleone' y de los negocios que esconde. La desaparición de la fiscalía del arma que podría haber incriminado a la mafiosa provoca que Luca sea apartado del Caso Corleone, pero ni mucho menos eso hará que el fiscal deje la investigación encontrando en Stefano Corleone a un posible colaborador.