Luciano Corleone cae enfermo y se ve obligado a guardar cama. María está cada vez más convencida de que debe ocupar el lugar de su padre, especialmente ahora que alguien debe encargarse del negocio familiar. Pero su activa presencia y las indagaciones de Rocco incomodan a Conrado Salemi y especialmente a Don Tano que ya se ve como nuevo capo de la Comisión y que hará lo que sea necesario para quitarles de en medio. El trato con los americanos se ha vuelto crucial para María aunque para conseguirlo tenga que renunciar a una importantísima parte de su vida.