Santiago Corella, conocido como el Nani, es detenido junto a su mujer y sus hermanas como sospechoso del robo de una joyería en Madrid donde fallece el propietario. Son llevados a la Dirección General de Seguridad y, tras ser torturado, desaparece sin dejar rastro, convirtiéndose en el primer desaparecido de la recién estrenada democracia española. El gobierno socialista tiene que hacer frente a los años de mayor inseguridad ciudadana marcados por la explosión de la heroína y la actividad de ETA. La desaparición de un delincuente común entra dentro de las inercias que aún se arrastran de la dictadura. Sin embargo, varios periodistas comienzan una investigación para dar con el paradero de Santiago Corella.