Tras sus últimos enfrentamientos, Fulya aconseja a Elif que rebaje un poco la presión sobre Firat, pero cuando esta entra en razón y se dispone a disculparse con su marido, ve algo que la deja totalmente rota. Las malas artes de Feraye empiezan a hacerse notar también entre la pareja. Fulya conoce al peculiar padre de Alper, Esref.