En 1985 dos mujeres se presentan en la revista Impresión para hablar con Onofre. Quieren denunciar que su hermano, Santiago Corella, apodado Nani y que está fugado con orden de busca y captura, en realidad fue asesinado por los policías que lo detuvieron. Onofre comienza a investigar, sin saber que Chelo también tiene algo importante que contarle. Dos años antes, en 1983, el Nani asalta una joyería junto a Gúmer, un atracador más profesional, convencido de que el botín podrá dar un futuro digno a su mujer e hijos. Mientras tanto, los inspectores Palop, Rodales y Cofrade se lamentan por el fallecimiento de un compañero herido mortalmente en una intervención. En plena ola de atracos violentos, se sienten ahogados y abandonados: ¿para qué sirve jugarse la vida, si al día siguiente los chorizos están en libertad?