Los efectivos de la Unidad de Personas Desaparecidas se mudan a la nueva oficina junto a su nuevo jefe, el inspector Braun, cuando reciben una llamada en la que les informan de la desaparición de un autobús lleno de estudiantes mientras iban de excursión. Para tratar de localizar el paradero del grupo, la UPD contacta con el padre de uno de los estudiantes que intentó detener el secuestro.