El tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha decidido enviar a Benito a prisión porque, según han alegado, se defendió demasiado: «"Junto a la intención de defenderse de una agresión, concurrió un ánimo vindicativo (venganza), al no limitarse a amenazar o disuadir al agresor, sino a asestarle varias puñaladas en diversas partes del cuerpo, que le causaron la muerte".