Sin modificaciones durante 45 años, la futura casa de Adam y Melissa parecía anclada en el pasado. Entre teléfonos de disco, peces disecados y un sinfín de paneles de pino, parecía más un museo que un hogar. Con la esperanza de modernizarla, contactaron con Scott McGillivray. Junto a su equipo y la diseñadora Debra Salmoni, comenzaron a modernizar y a sacar provecho de este bungalow contemporáneo a orillas del lago Simcoe.