El inversor inmobiliario Scott McGillivray quiere ayudar ayudar a Katherine y Jason a rescatar la casa de vacaciones familiar. Su objetivo es transformar el desastre visual de la vivienda en un espacio atractivo para sacar el máximo partido a la temporada de alquiler. Sin embargo, él y Debra tendrán que superar diversos obstáculos, entre ellos una tormenta que ha inundado toda la propiedad.