Maricarmen, desahuciada a sus 87 años de la vivienda en la que ha vivido durante más de siete décadas en Madrid, se convierte en un símbolo de lucha ciudadana y moviliza a miles de personas en las calles de España. Mientras tanto, Sumar presiona al PSOE para que apruebe un nuevo decreto de vivienda en el próximo Consejo de Ministros que contemple la expropiación de su casa.