La playa amanece con una estampa muy distinta a la habitual, ya que los disfraces de Víctor y Omar no pasan desapercibidos. Mientras Víctor se encarga de avivar el fuego, su peculiar atuendo de torero deja al descubierto su trasero cuando se agacha. Por otro lado, Asraf está muy pendiente del estado del mar, ya que tiene muchas ganas de salir a pescar.