Cambios de looks radicales, outfit de infarto, depilaciones impensables y las puertas del salón de belleza 'Rosa Pepi' abiertas en Honduras. Esas han sido algunas de las penitencias que los supervivientes han tenido que afrontar ante la mesa de las tentaciones a cambio de suculentas recompensas y bonitos mensajes de cariño de sus familiares.