Los bañadores de José Manuel Soto los ha elegido su mujer y por eso son algo floreados, según confiesa. Lleva hasta cinco pares de calcetines y un pantalón desmontable que se lo vendieron como impermeable, pero no es así. También lleva un pañuelo para ponérselo en la cabeza: "Soy un poquito mayor y tengo ya manchas en la frente".