Soto habla desde Derrota con Alvar, que echa de menos no poder compartir con él momentos de aventura y le pide que aguante para poder volver a coincidir. Juntos rezan un padrenuestro. Después, Borja se molesta cuando no encuentra unas almendras que había recogido y amontonado por la mañana. Soto asume la culpa de habérselas dado a Gerard, algo que no hace ninguna gracia al afectado.