En Playa Derrota, los supervivientes amanecen muy cansados ya que la noche de lluvia no les ha dejado dormir. La intranquilidad empieza a extenderse por Playa Victoria cuando Aratz y Jaime miran al cielo y ven las nubes negras acercándose. Darío comprueba que el fuego en Playa Destino está apagado pero no piensa dedicar ni un minuto a encenderlo porque la lluvia lo va a volver a apagar.