Tras superar la experiencia más intensa del retiro, los coaches elevan aún más el nivel de exigencia. Las nuevas identidades afectan especialmente a Luc y Erola. Después de la terapia, el grupo afronta una difícil jornada de silencio mientras la reconexión con el exterior se acerca. La tensión crece cuando Jedet decide romper una de las normas.