Aunque ahora tiene casi dos millones de seguidores, hubo un momento en el que La Ordenatriz era una pequeña comunidad de Instagram, que despuntó durante la cuarentena de la pandemia. En aquel momento, cuando apenas tenía 1.500 seguidores, Begoña se dedicaba a contestar por DM a cada una de las personas que le escribían pidiéndole consejo.