Ella, con los nervios de punta, le dice a Tadeo que le cuente la verdad de una vez por todas. Tadeo confiesa que si es verdad que estuvo en una discoteca con otro amigo y se fueron a casa de ese amigo con dos chicas. Estuvieron en su habitación pero no pasó absolutamente nada (según él), que solo bebieron, se rieron, y bailaron.