Llega la noche al vecindario y con ellas las preocupaciones. Cuando ya está en la cama, Gerard se pone a reflexionar sobre su tonteo con Bea y cómo puede haberle afectado a Lucía. Andrea y Bea le escuchan y le dan su opinión. Finalmente, Gerard llega a la conclusión de que no ha sido para tanto, que el lunes ya se verá y que hablará con ella lo que tenga que hablar.