Lo que al principio parecía un juego, ha ido a más cuando Bea acusaba a Julen de querer encerrarla, y entre risas, ambos empezaban a tontear desenfrenadamente. En un momento dado Bea se hacía con el control de la situación y tiraba a Julen al suelo para después, subirse encima como si estuviese montando a caballo.