Como no podía ser de otra manera, la elegida de Dios empieza las mañanas tomándose un desayuno de lo más particular: ajos crudos y agua. Ahora, que está de visita en el vecindario, Maite no ha dudado en hacer que sus compañeros lo prueben. ¿Cómo les han sentado los ajos a Mayka y Julen? Sus caras mientras lo prueban lo dicen todo.