Los concursante del trastero están muy preocupados por la próxima expulsión, ya que ninguno de los dos quiere abandonar el programa. Ambos lamentan que Julen Muñoz vaya a continuar dos semanas más solo por haber ganado la prueba y no dudan en criticar su concurso. Álvaro piensa que muchas veces dice cosas para complacer a la audiencia, mientras que Álex cree que ellos son mucho más naturales.