El sueño de Encarni una cantante, reconvertida en carnicera por las dificultades de la vida, es montar un refugio para perritos y por ellos se la ha jugado en ‘Lo sabe, no sabe’ y aunque, no ha tenido el final que esperaba, nos ha sorprendido con su original forma de asumir la derrota “¡Qué magia!”.