Lo cierto es que, al menos hasta el momento, José Luis Ábalos se aferra a su acta. El exministro y actual diputado tiene indemnización por ser electo por Valencia y un plus por presidir una comisión. Sería muy caro el precio que tendría que pagar Ábalos si termina renunciando a su acta, ya que de forma inmediata dejaría de percibir su salario mensual, de casi 7.000 euros al mes, y el aforamiento.