Risto Mejide decide imponerse como reclamo de más pases de oro. Pero no será la única sorpresa: un niño prodigio deslumbra al piano, un coro formado por niños de todas las edades emociona al público, Lorena Castell se convierte en inesperada ayudante de un número y una concursante logra el ansiado pase directo a semifinales. Una gala llena de talento, emoción y decisiones.