Después de celebrar su salvación, llegaba el momento de enfrentarse a las reacciones de sus compañeros, aquellos con los que tiene buena relación y aquellos con los que no comparten la mejor de las convivencias. Todos recibían al concursante entre aplausos y Carlos confiesa la ilusión que le ha hecho la salvación y no ha dudado en dar dos besos a cada uno de sus compañeros.