Cristina quiere guardarse su ración de las lentejas, pero Raquel le dice que tiene que repartirlas todas a partes iguales y ambas discuten fuertemente. Los concursantes descubren que Raquel y Antonio usaron su poder para salvarle a él de la nominación y ven los porcentajes de los tres nominados. Cristina, harta de que no paren de hablar de ella, se pone a cantar y bailar.