Lejos de incomodarse, Mayte respondió con una confesión que sorprendió y arrancó sonrisas. Desde que se divorció, tampoco ha tenido encuentros íntimos: “Soy masajista, pero no sé tocarme. Sé tocar a los demás, pero…”, comentaba entre risas, provocando la complicidad de su cita. La valenciana fue incluso más allá...