Aída tiene 63 años, viene desde Madrid y está enamorada de la vida y del amor, aunque la suerte no siempre la ha acompañado en sus relaciones. Ahora busca a alguien que tenga las cosas claras y sepa lo que quiere. Su cita será con Giorgio, de 66 años, que también llega desde Madrid con un casco de moto bajo el brazo y una propuesta de lo más romántica.