Pablo, de 42 años, reconoce que tiene un nivel de vida "muy alto". Asegura que su familia tiene un gran poder adquisitivo y que él ha trabajado por decisión propia, no por necesidad. "Para mí el dinero es todo y todo el mundo tiene su precio", asegura. Su cita reconoce que le han echado "para atrás" sus palabras sobre el dinero.