La tranquilidad habitual del plató de 'Fiesta' saltó por los aires tras la intervención de Pipi Estrada, que llevaba tiempo guardando silencio y decidió romperlo lanzando un durísimo alegato contra la familia Campos. Un discurso cargado de reproches, ironía y viejas heridas que no dejó indiferente a nadie y que provocó una reacción inmediata de Bea Jarrín, visiblemente molesta.