Óscar alquiló la vivienda a un hombre mediante a una agencia, pero al día siguiente, la casa estaba llena de okupas y el hombre que firmó el contrato no está por ningún lado. Cuando deciden rescindir el contrato, aparece un amigo del inquilino y comienzan las amenazas. La agencia se ha lavado las manos y es Óscar el que tiene que luchar solo contra los okupas.