27 días después de la entrada masiva de migrantes en la frontera, los ceutíes se han lanzado a las calles a protestar. Desesperados, con miedo y hartos por haber perdido su normalidad diaria, los vecinos insultan al gobierno y rodean el hotel del ministro Torres. “El pueblo defenderá al pueblo, pero no vamos a consentir que se queden aquí”, dice una vecina.