'En boca de todos' ha conseguido hablar con un vecino de 'casa de los horrores', que tan solo vivía a 30 metros de la vivienda donde estaban encerrados estos niños. "Llevo aquí viviendo 23 años, esa casa lleva construída más de diez años y jamás he visto a nadie ni por fuera ni en las ventanas", afirmaba Marino, vecino de los detenidos.