Pepe Lomas, el librero de 80 años que mató a un ladrón mientras asaltaba su casa, fue condenado a seis años y tres meses de prisión, aunque tras recurrir la sentencia, se libraba de entrar en la cárcel aunque se le obligaba a abonar 52.000 euros a la familia del ladrón fallecido. Sin embargo, el librero recibe solo 600 de pensión y no tiene ahorros.