La española describe la experiencia como traumática: “La noche del sábado no la quiero vivir nunca más en mi vida. No quiero estar sola en un país a miles de kilómetros de mi familia”, afirmaba. “Ya me da igual si tengo que remar o nadar una hora y media. Quiero salir de aquí”, reconocía visiblemente emocionada al recordar lo que ha vivido en las últimas horas en Medio Oriente.