La rebelión de las misses está dando la vuelta al mundo. Después de que Fátima Bosch, representante de México en el certamen de belleza Miss Universo, esuchase cómo el organizador del evento -el tailandéz Nawat Itsaragrisil- le llamaba "tonta" sin ningún pudor, la mayoría de sus compañeras decidieron ponerse en pie y marcharse junto a ella de una ceremonia previa.